Primera Combatiente entregó donativos a pacientes del Centro Elim



miércoles, 11 de enero de 2017

Brindar una mano amiga y ser permanentemente consecuente con aquellas personas menos favorecidas, ha sido uno de los principales objetivos durante la gestión socialista del alcalde Marcos Ramos, en el municipio Anaco.
La Primera Combatiente, Angie Ramírez de Ramos, visitó el Centro de Rehabilitación Elim, donde realizó una nueva entrega de alimentos, así como medicinas, como parte de la ayuda que continúa entregando las autoridades del ayuntamiento local, a las instituciones que se dedican al cuidado y la atención, de los ciudadanos que requieren de vigilancia y cuidado especial, para mejorar su calidad de vida.
Con este aporte al sanatorio ubicado en el sector Fernández Padilla, que atiende a personas con condiciones especiales como; depresión, esquizofrenia, demencia, entre otros trastornos, se le está garantizando la alimentación por más de 3 meses.
“Como siempre estamos apoyando con acciones y hechos, a las instituciones, personas, así como a las familias más necesitadas del municipio. Para ello trabajamos constantemente en esta gestión de compromiso con todos los anaquenses por igual”, destacó la Ingeniera Angie Ramírez de Ramos.
De igual manera destacó Ramírez de Ramos que se mantiene “La atención y respaldo a las diferentes instituciones que atiende a niños, abuelitos o personas en condiciones especiales, no se limita a una entrega de alimentos, se determina las necesidades de los pacientes o el lugar y en base a ello les otorgamos soluciones más efectivas y con mayor beneficios para todos, esa es nuestra misión”.
Por su parte, Rosa de Yépez, directora del Centro de Rehabilitación Elim, afirmó, que este aporte es de suma importancia para todas las personas que viven en el centro, “Todos los que trabajamos en el albergue estamos agradecidos con el alcalde y la Primera Combatiente, por todo el apoyo que nos han brindado no solamente con esta entrega, sino con las anteriores donde nos donaron enseres electrodomésticos, de verdad que los necesitábamos para seguir atendiendo a las personas que albergamos y darles sus tres comidas, que sin la ayuda de ellos no hubiésemos podido comprarlos y ahora nos los entregaron sin costo alguno, gracias a Dios, a Marcos Ramos y a su esposa por este inmenso apoyo”.